Orígenes

El origen de la civilización egipcia siempre ha sido motivo de controversia y aun hoy existen fuertes discrepancias entre arqueólogos y geólogos en cuanto a su antigüedad y en cuanto a su origen. A medida que se avanza en las investigaciones se van dando fechas cada vez más antiguas a sus construcciones y esto desconcierta a los historiadores, ya que significa aceptar que nuestros antepasados no eran tan "troglodi-

tas" como nos los pintaron en las escuelas, sino que pareciera que poseían un conocimiento muy superior. Resulta paradójico que las pirámides más antiguas sean las más grandes y más perfectas.
El Gnosticismo contemporáneo de Samael Aun Weor

  nos dice: “La civilización egipcia data de un período neptuniano-amentino antiquísimo”

 

y en su libro Tarot y Kábala podemos leer: "La Sabiduría azteca y egipcia fue atlante y a su vez lemúrica. Los lemures y atlantes eran gigantes, construyeron las grandes pirámides de Egipto y San Juan de Teotihuacan."

El enigmático Arte egipcio es motivo de asombro, ya sea por su calidad, por su volumen, o por su complejidad. Hay monumentos, como la gran pirámide de Keops, en los que todavía no se ha resuelto el enigma de su construcción; el sistema de rampas y esclavos arrastrando los enormes bloques de piedra ya no convencen a los estudiosos más profundos.

Un enorme conocimiento en matemáticas, astronomía y arquitectura está presente en la construcción de las pirámides de Giza. Hay estudios matemáticos que relacionan las medidas de la Gran Pirámide con las distancias entre planetas o las medidas de nuestra misma Tierra. Otros estudios astronómicos nos hablan de la orientación perfecta hacia los cuatro puntos cardinales y a la Constelación de Orión.  

 
         
         
 
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